En un mundo reduccionista en que los medios codifican a la persona en personaje, sintetizándolo en eslogan, titulares o cifras para encuestas –especialmente en el terreno político– busco, a una semana de las elecciones europeas, una visión más general de los protagonistas.

 Se trata de humanizar al personaje público rasgando la cáscara mediática a través de un paseo matinal sin prisa mediante el diálogo de ideas donde se mezcla la historia personal y la de España, la vocación personal y los hijos, la educación y los miedos… la vida, en fin.

 “Madrid es España en gran medida. Una ciudad acogedora en la que nadie te pregunta de dónde vienes. En ese sentido tiene mucho que ver a lo que ha caracterizado a los españoles históricamente: un pueblo abierto que se ha mezclado con otros pueblos. Nunca nadie me ha hecho sentir mal aquí por ser vasco.”

Acabamos de pasar por el umbral de la Puerta de España en el Parque del Retiro y se silencia el mundo para que la natura imponga sosiego. Son las 11 y media de la mañana en víspera de San Isidro. He llegado paseando por Alfonso XII y Santiago Abascal me hace una seña desde la terraza de una cafetería. Nos saludamos cordialmente.

“¿La entrevista la hacemos aquí o donde quieres?”

Sugiero hacerla andando, por el Retiro. Yo escribo casi siempre andando, pienso mejor de pie y todo es más relajado en movimiento. Santiago está de acuerdo, es un hombre afable, llano, todo facilidades. Apenas hay gente en esta mañana y pasamos rodeados de estatuas, estanques y plantas, en esa mezcla de historia y creación que nos dan los parques, metáfora de la cooperación del hombre con la naturaleza.

El otro día tu amiga María San Gil te definió como “muy español y muy de pueblo”, en el sentido de vehemente, directo…

Bueno, de pueblo… pero si, vehemente, campechano, directo… si eso sí –sonríe– mira, cuando entré en las juventudes del PP con 18 años, el líder de entonces , Iñaki Ortega,  me metió en una ejecutiva, me lo explicó todo con mucha pompa y concluyó que todo lo que había que hacer era votar a favor de él cuando se propusiese algo. Yo, con toda la naturalidad del mundo dije: bueno, yo votaré a favor solo si estoy a favor. Se quedó pasmado, de hecho me lo recuerda siempre, y cuando dejé el PP me dijo entre bromas: ya sabía desde aquel día que terminarías dando problemas.

¿Crees que el lugar en que has nacido -vasco de Amurio, amenazado de muerte– te ha marcado y ha sido clave en forjar, no solo tu punto de vista, sino tu forma de ser?

Es evidente que las circunstancias pueden marcar mucho si son determinantes. En mi caso, la política era una actividad determinante que ocupaba todo el día porque te querían matar y tenías 2 escoltas permanentemente y que estuvieron conmigo en momentos muy importantes para un joven: desde los 23 hasta los 36 años. Estando protegido he hecho muchas cosas: desde encontrar novia hasta estar escoltado el día de mi boda. Cuando mis hijos salían de los paritorios los primeros que los recibían allí en la puerta con un regalo eran los escoltas. Ir de la mano de tus hijos con escolta sin duda te marca. Sin embargo no me ha afectado, no tengo traumas, pero es algo que te define y moldea tu carácter.

¿Consideras que has tenido una infancia feliz, esa parte tan importante de la vida donde se forja gran parte de la personalidad?

Puedo decir que he tenido una infancia, adolescencia y juventud muy feliz a pesar de las circunstancias y de que mis padres me transmitían todo lo que pasaba a nuestro alrededor: extorsión al abuelo, intento de asesinato de mi padre… a pesar de todo eso he vivido feliz.

«Si hubiera nacido en otra provincia de España y lo hubiera visto alejado… posiblemente hubiera hecho otras cosas»

En todo caso, ¿tu dedicación a la política ha sido vocacional o por necesidad? ¿serías político si hubieras nacido en otro sitio?

Siempre me hago esa pregunta. A mí lo que me hubiera gustado es estar cerca de la naturaleza, en el monte viendo pájaros, caminando. Eso es lo que me gusta realmente. Esas circunstancias personales en Álava, en las provincias vascas, te obligan al compromiso. Si hubiera nacido en otra provincia de España y lo hubiera visto alejado… posiblemente hubiera hecho otras cosas.

¿Estudiaste sociología? ¿Por qué?

Lo hice pero no estoy muy entusiasmado. Fue por descarte. Yo elegí biología y después puse geología, bellas artes y finalmente sociología. Todo porque mi madre me aconsejó poner alguna opción mas pero yo estaba empeñado en hacer biología para dedicarme a la ornitología. Finalmente mi madre tenía razón que no era lo mío y entré de lleno en otros ámbitos de la sociología, políticas, derecho, filosofía…

Ayer hubiera sido el cumpleaños de Miguel Ángel Blanco, todo un símbolo en la lucha contra el terrorismo. ¿Crees que desde el resto de España se ha entendido realmente lo que os ha pasado en estos años?

 Si… creo que sí. En general el pueblo español ha sido muy solidario y ha estado cerca de los que hemos sido perseguidos por los terroristas, por el nacionalismo en general. El problema es que la presión nacionalista en mi tierra ha producido un hartazgo que hace que la población no quiera ni siquiera oír hablar de estos temas. Yo lo entiendo porque la sociedad española ha elegido a unos políticos que han estado dando tumbos y bandazos en la respuesta al nacionalismo, ensayando todo lo equivocado, y a veces bueno, con algunos gobiernos. Unos empezaron con la negociación política en Argel con los terroristas, otros optaron por el crimen de estado, consiguiendo únicamente legitimar a los terroristas, y hubo otros que nos ilusionaron mucho y pusieron a toda la sociedad, a los medios y todo el pueblo en línea en la lucha contra el terrorismo como es el caso del gobierno de Aznar. La guinda de esto último fue la Ley de Partidos Políticos que culminó con la ilegalización de las marcas políticas de ETA. Pero claro, al pueblo español se le ha dado ilusión, se la ha quitado y ha terminado… harto. Yo lo veo con tristeza pero comprendo que haya españoles que no quieran ni oír hablar del tema.

Desde luego tras Aznar todo cambia y de estar hablando de los “últimos coletazos de ETA”, se pasa a convertirlo nada menos que en interlocutor político.

Exacto. Zapatero, aunque pidió el pacto antiterrorista, fue a regañadientes cuando Aznar lo llenó de contenido aprobando la Ley de Partidos con el apoyo del PSOE. Se sintieron obligados a hacerlo porque el pueblo estaba a favor. Sin embargo, al llegar al poder, llevaban un tiempo negociando con ETA y nos traicionaron de una manera vil, canalla. Lo verdaderamente grave, para los que confiamos en el centro-derecha en España, fue que cuando éste volvió al poder con el apoyo de 11 millones de españoles, han vuelto a traicionar todo lo que defendimos, nuestras esperanzas y expectativas. Por esto, y otras razones políticas, estamos fuera de ese PP que ya no es lo que fue.

«Ser español es una cosa muy seria, muy grande y no querría ser otra cosa»

Hablando del desencanto del pueblo. Precisamente el otro día, en una conferencia del juez Elpidio Silva en la Complutense, dijo una frase, desde una postura ideológica diferente a la tuya, pero a mi parecer muy compartible: “el pueblo español está secuestrado por el estado”.

Pues estoy muy de acuerdo. El peso de los partidos y del estado es tan desmesurado que han ahogado la vida civil y el patriotismo del pueblo español. Por otro lado, el pueblo se encuentra con ese Estado constructor de  un modelo territorial de forma fragmentada, que nos ha hecho ver diferentes a los que somos iguales, extraños a los compatriotas y extranjeros a los conciudadanos. Ha sido esto,  a través de la ingeniería política del llamado Estado de las Autonomías lo que ha hecho que hoy los españoles nos estemos dando la espalda unos a otros.

Y quizá no solo a nivel de presente. Da la impresión que ese “dar la espalda” en el presente se desarrolla hasta nuestra propia historia. Parece que la leyenda negra está mas asumida desde dentro que desde fuera. ¿Por qué esa percepción tan negativa de nuestro pasado común como pueblo?

Pues yo estoy muy orgulloso de nuestra historia: desde la recuperación de nuestro territorio tras siete siglos, hasta el descubrimiento y evangelización de América con una aportación al hermanamiento universal que no ha hecho nunca ningún pueblo que se ha mantenido orgulloso de la defensa e integridad de la patria contra los franceses. También hay episodios no tan felices, claro, no somos nacionalistas, con un orgullo vano y ridículo de ser españoles sino cabalmente satisfechos de lo que somos.

No tengo problemas con nuestra historia. Ser español es una cosa muy seria, muy grande y no querría ser otra cosa. España ha dejado una huella imborrable en la historia universal, siendo el único imperio pentacontinental. El problema es que los países poderosos tienen poderosos enemigos que han propagado una leyenda negra y lo grave es que en España la ha comprado la izquierda y asumido la derecha acomplejada. ¡No hay más que ver los mítines desde que llegó la democracia! No hay banderas de España sino regionales, autonómicas, republicanas… hasta comunistas. Pero eso, lamentablemente lo ha copiado la derecha. Los elemento comunes han sido desterrados en España, se han arrojado una capa de sospecha que ha afectado a aquellos que no tienen valor, coraje. Nosotros, por ejemplo siempre terminamos los actos con el himno nacional.

¿Esta actitud es un problema de cobardía o de convencimiento?

Pienso que de cobardía. Esta es mala consejera para un servidor público, que nunca debe ser cobarde. El miedo es el peor de las herencias que podemos recibir cuando un pueblo como éste, que ha hecho cosas tan grandes, con personas que se han jugado en muchos casos la hacienda y la vida por ideales y por los demás y que esté liderada por políticos timoratos, poco audaces con visión pacata y estrecha es algo triste. Nadie quiere dejar en herencia la cobardía y el miedo. Con  estos discursos de unos y otros “que viene la izquierda/derecha” para luego terminar pactando entre ellos. Nos quieren asustar, que tengamos el mismo miedo que ellos al perder sus prebendas y poltronas.

Pero, en esta batalla por la historia ¿no es sorprendente que, por ejemplo, ETA prácticamente desaparece de los libros de texto, mientras que el pasado aparece cada vez mas interpretado de una manera ideológica? En este contexto ¿que opinión tienes sobre la llamada Ley de “memoria histórica”?

Lo que ha hecho Zapatero es odioso y lo mas antipatriótico que se puede hacer. Traer una “Ley de memoria histórica” tras 70 años y hacer que los españoles nos odiemos ante nosotros, a que se odien los nietos con los otros nietos… merece rechazo y repulsa y me produce el mayor desprecio por el anterior presidente de gobierno.

Gustavo Bueno, presidente  de honor de DENAES calificó como “pensamiento Alicia” la visión del expresidente Zapatero. Presuponiendo con esa expresión una actitud utópica aunque un tanto naif.

Creo que eso es una caricatura del profesor Bueno que presupone cierta bondad. Yo no se lo presupongo. Creo que el expresidente es un sectario y no le ha preocupado más que enfrentarnos, de hecho claramente dijo que “quería tensión”. No quiere la patria, quería enfrentarnos, solo pensaba en la izquierda y no en los españoles y nos ha hecho mucho daño. Ha querido que nos olvidáramos de lo que estaba pasando en nuestra tierra ahora mismo con el terrorismo sacándonos a los muertos de la guerra civil.

Mira, te cuento un caso particular: una asociación de la memoria histórica fue a la provincia Teruel en busca de la corporación republicana fusilada en la guerra civil, en Calamoche. Creían haberlos encontrado en Singra, pequeño municipio gobernado por los socialistas, excavaron, sacaron todos los cuerpos de una fosa común y cuando vieron que tenían correajes de ambos bandos y correspondían a soldados muy jóvenes que habían muerto en la batalla de Teruel dejaron los huesos abandonados en cajas de cartón durante meses en la viejas escuelas del pueblo. Eso lo hacen algunos. No se buscó ni reconciliación ni dar sepultura digna a los combatientes de la guerra civil. Desde DENAES – Defensa de la Nación Española – nos enteramos, y se llamo inmediatamente al alcalde ofreciendo sufragar la sepultura de los treinta y tantos jóvenes que habían muerto en esa batalla. Independientemente del color, que no nos importaba. Era un gesto de patriotismo. No se podía consentir que aquellos cuerpos, víctimas de un enfrentamiento fratricida se quedasen ahí.

¿Cabe algún optimismo en este juego tan cerrado?

Yo soy optimista porque aparece una generación de jóvenes honrados y preparados. Sin embargo hay que ser veraz y decir las cosas como son. Nos han engañado durante 30 años, estafado con muchas cosas y ahora no podemos venir y decir que todo se resuelve con que nos voten a nosotros el 25 de mayo. Es solo el inicio de un camino duro, largo, trabajoso.

Venimos a decir a nuestros compatriotas que hay algo que nos diferencia de los animales: venimos a hacer cosas que no son para nosotros sino para las siguientes generaciones. Muchos de los que hoy se embarquen en el proyecto saben ya que no van a ver como se arreglan las cosas pero tienen esperanza de ver como se arreglan las cosas pero tienen la esperanza de que sus hijos o sus nietos lo vean. Esto es emocionante y lo que nos hace sentir auténticamente hombres.

«Se está creando una sociedad débil, blanda, cómoda, donde todo es bienestar. Solo hay derechos y no obligaciones»

Los hijos, la descendencia. De la historia al porvenir. En la presentación de tu libro me pareció que diseñaste el discurso como un homenaje a tu padre y un mensaje para tus hijos. ¿tener un hijo es lo mejor de la vida?

Si. Tener un hijo es lo mejor. Hablar de mis hijos me emociona de una manera intensa. Hasta que no se tienen hijos no se sabe lo que es. Hay una frase que oí una vez en el Padrino – los hijos son la única riqueza de este mundo – pero uno, que quiere mucho a sus padres, no sabe lo que es querer hasta que no se tienen hijos.

Supongo que en esa circunstancia de la que hablábamos antes, habrán tenido que madurar mucho y mas precozmente. ¿Fuiste claro desde el principio con ellos?

Empecé explicar lo que pasaba a mis hijos a los 7 años. Antes buscábamos “gatos debajo del coche”, cuando en realidad buscábamos explosivos. Los hijos lo ven con cierto impacto, claro, pero si no perciben miedo en los padres se sienten tranquilos y es bueno que sepan la verdad y es fundamental que sean sus padres los que se la cuenten. Que no se la cuenten en el colegio, o lo que dicen los niños en el patio, que no te vengan un día diciendo asustados: papá, me han dicho que te quieren matar. El padre tiene el deber de decir la verdad a sus hijos y no transmitirles miedo. Cosa que me han preguntado, porque los hijos necesitan saber si sus padres tienen miedo para ver si ellos tienen que tener miedo o no. Y les he dicho que no, que sólo se puede tener miedo a tener miedo y que sólo se puede tener miedo a que uno no pueda mirarse al espejo porque no se sienta orgulloso de lo que hace, a no ser libre, a no defender las cosas como nos gustaría defenderlas pase lo que pase y asumiendo las consecuencias que hagan falta.

Pero apartar el dolor, la muerte, los problemas a los hijos es algo que parece también asumido por esta sociedad moderna…

Claro. Se está creando una sociedad débil, blanda, cómoda, donde todo es bienestar. Solo hay derechos y no obligaciones. Lo percibo en la educación de los hijos en el colegio: se les aleja de la muerte, de los hospitales, de los asilos para ver a los ancianos. De todo lo feo. Se les aleja de la derrota en la competición. Mis hijos vienen todos con medallas ganen o pierdan. Vamos a ver, yo no quiero que sean deportistas de elite ni estrellas, pero no me gusta que la derrota sea premiada. Todos aprueban, por ejemplo. Una sociedad así construida no va a poder desenvolverse con éxito en el futuro. Creemos en la cultura del esfuerzo, del sacrificio, de las obligaciones. La vida puede ser incomoda, pero hay que levantarse. No podemos transmitir a las generaciones que no existe la muerte, el fracaso, las derrotas. Hay que decirles que existen pero que después de eso se puedes levantar.

«VOX ya es un éxito porque ha dado esperanza a una parte del pueblo que estaba políticamente huérfana»

Hablando del fracaso: ¿qué es el éxito o fracaso para VOX?

VOX ya es un éxito porque ha dado esperanza a una parte del pueblo que estaba políticamente huérfana y que encuentran voz a lo que piensan, como es el tema del estado de las autonomías, que están en desacuerdo el cuarenta y pico por ciento de los españoles. Veremos si se convierte en éxito electoral, pero da igual lo que pase en estas elecciones de Europa. VOX ha venido para quedarse y dar opciones a un electorado de centro derecha de una opción que crea en España sea democrática y honrada.

¿Tenéis algún dato de intención de voto?

Pues no tenemos, pero hay un dato muy fiable: las encuestas oficiales nos dicen que no hay nada que hacer pero, paralelamente, el presidente del gobierno insiste en que “no se dé el voto a opciones irrelevantes” mientras que Cañete nos llama “sardinitas pequeñitas” y que hay que evitar dividir a la derecha. Lo que percibimos es que tienen miedo y eso debe de ser porque tienen algún dato fiable para nosotros.

Se acaba la entrevista tras media hora. Abascal saluda a un simpatizante, salimos por la misma Puerta de España y el sonido de los pájaros se esconde entre los cláxones de Madrid. La eternidad de las  estatuas nos saludan al fondo mientras la vida se vuelve a acelerar en su movimiento de prisas.

1 thought on “SANTIAGO ABASCAL: «SOLO SE PUEDE TENER MIEDO A TENER MIEDO»

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