Nos dicen que es por Arturo Soria, parada Canillas, en el Parque Conde de Orgaz. Hemos quedado esta gélida media tarde del último mes del año tras meses de silencio. Paseamos  brevemente, bajo las luces recién estrenadas en Madrid, y desaparecemos en la boca del metro para salir hacia un cuadro con fondo de cielo blanco con ganas de nieve.

·         Te llevo  a un mercado que gestiona una compi de trabajo, te va a gustar, ya verás.

Nos reciben explanadas  y silencio residencial, damos dos giros y nos perdemos. Tomamos café en un Bistro modernísimo de lámparas versallescas donde niños corren bajo la atenta mirada de mamá.  

·         Debe ser por allí, suben, bajan, tuercen, miran, preguntan… y al final está.

Nos lo explica una chica my dispuesta, tras conectarnos todos al wifi entre mapas de cartografía virtual. Yo, aparte, miro al correo mientras me tomo un reparador café cortado para aliviar mi catarro incipiente.

Con todo aprendido salimos a la calle, primer cruce y perdidos, claro. Preguntamos a un señor con perro y no sabe nada. Llamamos a nuestro contacto y esperamos.

De repente llega una sonrisa de ángel en un Mercedes. Se ilumina el día.

·         No os preocupéis, es normal, en esta zona de Madrid la gente no sabe ni el nombre de las calles, nos explica la sonrisa en A Mayor.

Llegamos a una casa con una hilera de árboles donde una estrella invita a pasar. Tras el vestíbulo la casa se convierte en un hogar de chimenea con peluches, biblioteca y diferentes espacios especializados en belleza, gastronomía, ornamentos varios.

Estamos en la sede del Centro Dato de la calle Andarrios. Aquí se ayuda a hombres y mujeres a obtener una formación integral para luchar desde su particular realidad física. Beatriz es la anfitriona, la portadora de la sonrisa angélica que nos vino a buscar tan perdidos entre calles de silencio vertical.

·         Lo tenemos todo organizado en zonas. Yo me ocupo de estos productos para la piel. Luego hacemos una prueba.

Me voy con su hermano, silencioso, tranquilo. Paseamos entre árboles, pastas artesanas, vinos de Castilla, peluches, utensilios de cocina. Hay un orden de mercado doméstico y hermoso en un apartamento donde se vislumbra la piscina exterior y un jardín de juegos. Nos recreamos en ese orden bello, doméstico, de mimo.

Es un mercado en un hogar, un hogar en un mercado, un mercado humanizado.

Muy humanizado. Hoy en día, donde la actividad humana se debe desarrollar más que nunca desde el “Emprendimiento” – vocablo que inaugura una época y una mentalidad – Leandro y su familia subliman esta idea desde la Solidaridad. Se trata de crear una actividad “hacia adelante”, más allá de las labores propias del centro de discapacitación, se trata de crear un proyecto empresarial donde los chicos gestionen todo un proceso logístico.

Vuelvo a Beatriz que quiere darme un masaje en las manos de cremas supergeniales que te quedan como la seda. Dejo la cámara y torpemente me froto con fruición. Realmente funciona e incluso noto que hago las fotos mejor. Tanto es así que abandono el grupo de belleza y me voy a rodar una peli del reciento.

·         Mira, te lo explica Rafael que sale mejor en cámara

Saludo a Rafael en su stand, sonrisa afable, mirada transparente. Le enfoco en la esquina del árbol  y me cuenta:

·         Es un proyecto que empezó hace quince años, se llama “Compra en Casa” y quiere convertirse en un supermercado para que la gente compre desde sus casas. Los chavales dirigen todo el proceso desde la recepción del pedido hasta las órdenes de distribución. El dinero es un factor, claro, pero lo importante es que se sientan útiles.

Autoestima. Esa es la clave. No se trata sólo del centro de formación para que desarrollen cualidades, sino para que las realicen pasando a la acción. Sentirse útil.

·         Mónica te explica el sistema informático.

Y llega Mónica, con otra sonrisa de las que abrigan, para explicarme el proceso.

·         Es un sistema de barrido en el caso de que se utilice el pulsador. Así se ven los diferentes productos gráficamente en la web, separados por clases y se eligen. Los chicos son independientes y se responsabilizan de sus pedidos.

Mónica, como todos, desprende alegría cuando explican lo que hacen y por qué. Es un grupo de gente que hace algo que “tiene sentido” y se nota. Ni es una empresa, ni es un mercado, ni ellos son trabajadores. Hablamos de trabajar por vocación o por obligación y compartimos la misma visión.

·         Hay que tener en cuenta que esto simplemente sirve para presentar un catálogo, remarca Rafael, hay que darlo a conocer para que la gente sepa que durante todo el año estamos funcionando.

Me comprometo a darle toda la publicidad que pueda. Merece la pena el proyecto y la idea. Es cuestión de elevar autoestimas a partir del emprendimiento y  la responsabilidad. La Asociación DATO va mas allá de la excelente atención física y psicológica de los discapacitados, promueve un ejercicio empresarial que busca la incorporación laboral. Hoy hemos visto la presentación de “La Compra en casa”.

Salimos y la amabilidad de Beatriz se refuerza para acercarnos al metro.

No sabía lo que iba ver y me voy con una satisfacción interna especial. Es un trabajo bien hecho, organizado y en equipo. Hoy he visto una familia entregada a algo bello. Pensaba que venía a un Xmas market y me he encontrado… un hogar en Navidad.

Gracias

Mas información: http://www.centrodato.org/index.php

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