Nos desayunamos con la noticia del fallecimiento de Don Antonio Fraguas, Forges. España se queda así de luto en blanco, sin viñeta diaria, sin esa radiografía en blanco y negro – formato de los sueños y la verdad – que, en un rectángulo nos muestra los rayos X de nuestra realidad inmediata.

La viñeta a la hora del desayuno, es el chute que nos pone en marcha, haciéndonos de la vulgar sonrisa un gesto facial vestido de lucidez. El humor gráfico siempre me ha parecido el más difícil de los géneros de la comunicación y el menos valorado. Pasa igual con la poesía, el aforismo, la caricatura o el titular ingenioso del tabloide… frente a los géneros formales y más valorados y que, en opinión de prosa subvencionada, suelen terminar en respetuoso coñazo.

A la viñeta le adornan muchos elementos complejos que forman “trazos con chispa”. El trazo es estilo, pero definir “chispa” engloba todo un punto de vista que, desde el corazón de la subjetividad hasta el muro del mundo externo, da en la diana exacta de “la situación”. Con el mérito que debe ser entendido por todo el mundo. La síntesis es la perla donde se forja o se hunde la inteligencia y el periodismo exige hacer síntesis diaria. Así como la literatura se cuece de prisa, la viñeta es la radiografía fija de ese organismo tan cascado que es España.

En mi querida y rasgada piel de toro tengo a mi particular trinidad de artistas del humor gráfico: Mingote, Forges y El Roto. Desde estos tres maestros he logrado desnudar a España con sus focos de carboncillo. Desde el costumbrismo a la persona pasando por el manto filosófico se firma la realidad de un país ya, de por sí, muy hecho para la caricatura. Porque España es un organismo que ya posa, y muy bien, para el esperpento y el trazo al vuelo. Lo vio Goya elevando la viñeta hacia el olimpus de la Historia y lo continúan esta tríada de genios en el día a día.

Un país se refleja más en el dibujo que en la palabra, sobre todo si es tan fotogénico y “retatable” como el nuestro. La España de hoy se define en viñetas y frases hechas, lo que en su simplicidad hace mucho más difícil la síntesis para dar la clave de tanta mediocridad.

A partir de ahora nos costará más entendernos sin el espejo diario de Don Antonio. Gracias, maestro.

Antonio Fraguas Forges DEP

Deja una respuesta

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies