En esta aventura que iniciamos con ESTRELLA DIGITAL quisiera que nos presentáramos brevemente:

Sobre mí

Escritor por vocación, economista por tradición y fotógrafo por pasión. Más directo: un Vividor Español y Católico que, tras buscarse el rastro en cuatro países cual lobo mesetario, se encuentra en LosMadriles para lograr entenderse desde la narración de los milagros de la Corte.

Sobre «Los Madriles»

Desde mi ciudad natal hasta Madrid hemos pasado de tres horas en atasco y asfalto a sólo una en carriles de altas velocidades. Entre ambas prisas nos ignoramos durante décadas y apenas pasaba por aquí entre nubes efervescentes observando olivos que contrastaban con el perfil creciente de cuatro torres surrealistas. Para enamorarnos ha sido necesario todo un chotis en espiral que, en un palmo de terreno, recorre el semicírculo Valladolid-Roma-Bristol-Dublín-Madrid al compás de una gramola eternoretornista y cheli.

Y aquí estoy: vivido, curtido y preparado para la capital. Todos los caminos llegan a donde tienen que llegar y el mío se para aquí. Yo creo en la Providencia -el destino de los católicos- y si no te niegas demasiado termina arrastrándote, aunque sea a golpes, a tu-lugar-en-el-mundo que es aquel donde, por fin, te ves como realmente eres. Madrid es ese espejo valleinclanesco, la conclusión esperpéntica de una vida e inicio bohemio de otra, de la buena, la que da sentido a la anterior y la que me salvará, o condenará, en la eternidad barroca que me espera.

Venimos a contar Madrid desde este palco llamado ESTRELLA DIGITAL utilizando todos los puntos de vista y todas las armas: palabra e imagen. Algo incomprensible está pasando en nuestra España dolorida a diario y Madrid es clave para entenderlo.

Desde fuera nos llaman Madrit, Madriz, Madrí e incluso Madrid y se cree que se acaba la historia. No es así, Madrid es una procreación continua de gatos Madriles, los hijos genuinos y rebeldes de la Capital. Hay muchos Madriles en Madrid y es labor de un lobo mesetario descubrirlos, quererlos y sacarlos a la luz.

Sobre el oficio de contar las cosas

De la misma forma que hay un periodismo «de-arriba-a-abajo» que se dedica a titular en negrita la voz de los prohombres o los eructos del establishment -y posteriormente examinar la repercusión de ambos en los súbditos en base a índices técnicos- hay otra forma de ver las cosas que ruge desde la raíz sorda de la canalla a las alturas del firmamento. Ese es el que va a salir de aquí. Las historias que nacen de las personas y las calles, entre los palacios y las corralas, en latín o en cheli que nos dibuja un mundo caliente y urgente necesitado de grito y prosa.

Yo solo soy el observador, el testigo, la comadrona de la que hablaba Sócrates que ayuda a parir la voz muda y riquísima del espectro humano de LosMadriles.

Quisiera que fuera una verbena a ritmo de chotis, una faena en redondo a pies juntos que configura un universo. Como una tarde en Las Ventas con Antoñete, Joselito o José Tomás, casi nada.

Dedicatoria y brindis

Todo lo que se escriba en estos pergaminos visuales está inspirado y dedicado a una gata llamada María Smith. Musa ardiente que se encuentra entre el ángel caído y la Cibeles y que me arrastró, con cantares de sirena buenorra, desde un Olimpo vertical, autista y precioso hasta darme de bruces con el Destino.
Va por ustedes.

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